
Si bien es cierto que la vivienda vuelve a copar titulares, pues su precio se sitúa ya en valores similares a los de 2007, en el mercado inmobiliario y financiero actual encontramos ciertos aspectos que difieren mucho de los que se dieron hace dos décadas.
Datos importantes, como el número de operaciones anuales, la menor producción de vivienda de obra nueva (y con ello, menos stock), el menor endeudamiento de las familias o un sector bancario mucho más estricto en la concesión de crédito son puntos clave que no vivimos en pleno boom.
Un sector financiero estable
Según Paolo Boarini, consejero delegado del Grupo Tecnocasa: ‘ahora, 18 años después, el paradigma que estamos viviendo es distinto y nos encontramos en un ciclo económico sano y equilibrado’, en el que el aumento del precio de la vivienda se debe a una fuerte demanda y una escasa oferta, que presiona los precios al alza, pero en el que 'las condiciones hipotecarias nada tienen que ver con las de 2007'.