
El indicador rompe una racha de tres meses al alza.
Los progresos hacia la paz en Oriente Próximo han devuelto el precio del barril de petróleo a los niveles previos a la guerra, pero ese regreso a la normalidad está lejos de producirse en el Euribor.
El indicador hipotecario cerró junio en el 2,798%, prácticamente sin cambios respecto a mayo, en un mes en el que se han cumplido las expectativas de una subida de tipos de interés por parte del BCE, la primera en casi tres años.
La decisión de Christine Lagarde y los suyos de aumentar el precio del dinero, aunque esperada, no ayuda a desinflar el Euribor, que si bien rompe por la mínima una racha de tres meses consecutivos de subida, sigue encareciendo las cuotas para los hipotecados a tipo variable.